Venimos al edificio. Medimos. Te explicamos los datos.
Cada informe que emitimos parte de una visita presencial. Recogemos los datos en tu instalación, los calculamos, y te los devolvemos en un documento que puedes leer sin ser técnico.


Los datos del informe salen de tu edificio, no de una estimación
Desplazamos a un técnico hasta tu vivienda o local. Revisamos la envolvente, las instalaciones y los sistemas de climatización con instrumentación calibrada. Nada se deduce desde el escritorio.
Cuando el informe llega a tus manos, cada cifra tiene detrás una medición tomada en el espacio concreto. Así el documento sirve para tomar decisiones reales sobre tu factura y tus instalaciones.
Tres compromisos que no negociamos
Siempre pisamos el edificio
El técnico que mide es el que firma
Un informe que no entiendes no te sirve
No emitimos ningún certificado ni informe sin haber inspeccionado el inmueble en persona. La toma de datos es nuestra, no de un tercero.
La inspección, el cálculo y la redacción del informe los realizamos nosotros. Sabes exactamente quién revisó tu instalación y qué encontró.
Redactamos los resultados para que el propietario pueda leerlos, no solo para cumplir el trámite. Si algo no queda claro, lo explicamos.
¿Quieres saber qué está pasando en tu instalación?
Cuéntanos dónde está el edificio y qué te preocupa. Concertamos una visita y te damos un diagnóstico basado en lo que midamos allí.